La
primera sensación al subirte en ella,
acostumbrado como estaba a una KTM DUKE II, es que es infinitamente más
estrecha, ligera y con una posición mucho más adelantada y erguida, también
debido a su manillar más alto. En definitiva, más de carreras. Todo en ella
es muy espartano. No hay ninguna concesión al diseño ni hay nada
que...............Pulsa
AQUIPara leer más.